Miel

Un néctar completamente natural

Los productos típicos naturales de nuestra granja: La miel

Casanova di Pescille posee veinte colmenas en las que nuestras amigas las abejas producen la miel, un néctar natural dulce y perfumado que es el premio que las plantas dan a las abejas por su precioso trabajo como polinizadoras, lo que les permite reproducirse.

Está compuesta principalmente por agua y azúcares, fructosa, glucosa y sacarosa que son nuestra fuente de energía. Contiene también proteínas (sustancias que permiten construir nuestro cuerpo) muy pocos lípidos (grasas) y vitaminas (sobre todo vitamina C).

Las abejas recogen el néctar de las flores conservándolo en una bolsa especial que se llama buche melario. En el interior de éste el néctar empieza a transformarse en miel por medio de "enzimas". Estas transformaciones también conciernen a los azúcares que se hacen más digestibles y pueden ofrecer al organismo la energía más rápidamente. En la colmena el néctar así transformado es conservado en las celdas y aquí continúa transformándose al ir perdiendo agua. Cuando está maduro las abejas cierran rápida y herméticamente las celdas que lo contienen.

Además de con el néctar las abejas también pueden hacer miel con la melaza: una sustancia dulce que recogen en las hojas y en las brotes de las plantas. Los buenos apicultores extraen la miel, sin matar a las abejas, de la parte de la colmena que se llama melario, es decir la parte de la miel en sobreabundancia que no sirve para la supervivencia de la familia.

De qué está compuesta la miel

  • Agua 17,5%
  • Azúcares simples 72%
  • Sacarosa 2,5%
  • Otras sustancias 8%

Las abejas, el ambiente y la agricultura

Muchas plantas silvestres que forman parte de nuestro maravilloso patrimonio natural deben su supervivencia a las abejas. Sin éstas ya no serían capaces de reproducirse y se extinguirían, pero además de las plantas silvestres, también las cultivadas necesitan de estos insectos y está probado científicamente que las plantas visitadas por las abejas durante su floración producen más y forman frutos más grandes, bonitos y sabrosos. Se ha calculado, además, que el valor de los productos agrícolas que nacen con la contribución de las abejas criadas es enormemente más grande que el de toda la miel que producen.

Las plantas cultivadas en Casanova di Pescille que necesitan de las abejas son: manzano, peral, ciruelo, cerezo, albaricoquero, almendro, melocotonero, kaki, castaño, azafrán, olivo, vid, ajo, cebolla, calabaza y alcachofa.